martes, 8 de enero de 2013



LA PRINCESA Y EL PLEBEYO


Hubo una vez un plebeyo que pasaba la vida viajando por todos lados, viajaba y viajaba sin rumbo alguno, no tenia definida su vida, este llego a una ciudad muy grande donde tuvo que trabajar y trabajar, también se puedo aprender cosas que no sabia pero que estaba seguro que le serviría en el futuro, pasado el tiempo este plebeyo de nombre Eduardo decidió volver a su ciudad natal, tenia muchas ganas de visitar a sus padres.
Un día se embarco de retorno a casa, cuando llego a casa todo estaba cambiado, la gente había cambiado, y aquellos a los q alguna vez considero amigos, ya no lo eran mas.
Eduardo decidió alejarse y no tener contacto con esa gente que en el pasado no le hizo nada bien. Los que si estaban muy contentos eran los papas de Eduardo. Su madre estaba tan pero tan contenta que hizo preparar un banquete para el hijo único que regresaba a casa después de tanto tiempo.

La felicidad colmaba los rincones de la casa, pero Eduardo no estaba del todo seguro de quedarse, la tenia en mente seguir viajando por la vida.
Pero su mamacita le pidió que se quedara por su ciudad, aunque sea por un tiempo, nada le costaba, Eduardo lo pensó y pensó y para dar gusto a su mamacita se quedo un tiempo.

Los días pasaban y Eduardo decidió buscar trabajo fue así que encontró uno, paso rigurosas pruebas y finalmente fue admitido.
Eduardo estaba contento, mas por su mamacita que el la veía feliz de saber que se quedaría. Llego el primer día de trabajo y a Eduardo no le gusta quedar mal con nadie, tenia que demostrar puntualidad y así fue. Llego temprano a su primer día de trabajo, pero en la puerta un horrible cuidante no le dejaba entrar ya que no lo conocía, en eso que convenció al cuidante de que era un trabajador nuevo, se disponía a entrar, un corto circuito, erupción volcánica, terremoto, explosión solo comparada con la de Hiroshima paso en su corazón.
Eduardo se había tropezado con una princesa linda, wow era la princesa mas hermosa y mas bella que el nunca antes había visto, Eduardo quedo anonadado y hasta tartamudo del asombro, ella claro, como princesa que era ni vio al plebeyo.
Ellos se habían tropezado entre si, ella traía unos documentos que por el tropiezo los había dejado caer.
Eduardo no pudo quedarse de manos cruzadas y de inmediato ayudo a la princesa a recoger sus papeles.
Ese momento cambio la vida de Eduardo para siempre, mientras la veía irse se imagino con ella toda la vida, había sido flechado sin quererlo.
Desde ese día nunca más Eduardo la saco de su mente.
Todos los días la veía, la veía por los pasillos, por las oficinas, por el cafetín, al entrar al trabajo, al salir del trabajo, todos los días la veía.
Poco a poco la princesa Yanela fue metiéndose en el corazón de Eduardo.
La confianza se fue dando entre ambos fue creciendo. Ella era una princesa ella no se fijaría en el, él era un plebeyo.
Y en una conversación que ellos tuvieron ella le dijo que tenia planes de irse y hasta de casarse, wow eso partió el corazón de Eduardo, ella no lo sabia pero él ya estaba enamorado de ella.
La confianza entre ellos ya se notaba y muchos a los que Eduardo le había comentado de sus sentimientos le decían que se lo diga. Pero Eduardo no se atrevía a decirle nada a la princesa Yanela.

Habían pasado los meses y Eduardo pensó en escribirle para contarle lo que estaba sintiendo por ella, y así fue, comenzó a enviarle mensajes.
Una palabra por cada mensaje, fueron 10 mensajes que el escribió:
Me - estoy - enamorando - de - ti - pero - no - se - como - decírtelo.
En 10 mensajes Eduardo le había escrito eso. Y pasaron los días y cuando Eduardo se animo a preguntarle a la princesa Yanela acerca de los mensajes, la princesa le dijo que no había recibido ningún mensaje y que tampoco pensaba recibir algunos porque tenía el buzón de mensajes muy lleno y no quería eliminar sus mensajes.
Eso decepciono mucho a Eduardo, el creía q ella había leído los mensajes pero en realidad ella nunca recibió los mensajes.
Eduardo decidió alejarse un poco de la princesa, así que durante varios días no se vieron cuando un día Eduardo recibió un inesperado mensaje,..wow..era la princesa Yanela, le escribía y le preguntaba si había pasado algo, que porque Eduardo se estaba alejando.
Eduardo le comento que estaba un poco triste porque él le había enviado mensajes que ella nunca recibió.
Así pasaron los días, cuando se venían días libres, la princesa pensó en organizar algo, juntar al grupo, todos al principio estaban animados, pero cuando llego el día nadie confirmo.
Eduardo estaba descansando en casa eran como las 10 de la mañana y recibió una llamada, llamada que jamás se lo esperaba, era la princesa Yanela, ella le estaba llamando para pedirle que se una al viaje que ella estaba haciendo a un pequeño pueblo llamado Pisac.
Eduardo no lo podía creer, casi ni terminaba de conversar por el teléfono y Eduardo ya esta entusiasmado, nervioso, cogió todas las cosas que pudo y se enrumbo detrás ella.
Ella estaba con una amiga suya, Eduardo había pensado que tal vez ellas tendrían algo de hambre y sed y les llevo algo de comer y beber.
Ese día fue uno de los mas maravillosos días que Eduardo había pasado a lado de la princesa Yanela.
Siempre para Eduardo los finales son tristes, pero ese día tenía que terminarse y mientras se regresaban a casa él se había sentado junto a ella en el bus. El solo pensaba en lo afortunado que era de tenerla tan cera, de rozarle forzadamente aunque sea por los movimientos que hacia el bus.
Esa noche al llegar el la acompaño a su palacio, ambos se dieron un gran abrazo, en realidad eran 2 personas que habían sido muy golpeadas por la vida y cuando ambos se abrazaron el quedo pegado de ella y jamás quiso desprenderse, el abrazo duro unos segundos pero para Eduardo fue una eternidad.
Luego de eso Eduardo se fue saltando y contento por todo lo que el había pasado ese día maravilloso.
Se acercaba el día en el las personas celebraban a todos aquellos que pasaban sus días trabajando, había un gran baile, Eduardo estaba entusiasmado, seguramente vería a la princesa y la vería radiante y hermosa como siempre.
Era el día, Eduardo lucia su mejor traje, estuve esperando que la princesa llegara, pero ella no llegaba, en eso una luz incandescente mostraba que alguien muy hermosa hacia su ingreso, wow, era la princesa Yanela.
Toda la noche Eduardo se la paso buscando la oportunidad que ella volteara a verla. Pero ella ni lo vio, era muy de noche y la princesa se alistaba para irse, pero Eduardo fue a suplicarle que no se fuera, ella no lo escucho, ella se fue.
Dos días después él se animo a invitarla a dar una vuelta, ella acepto. Eduardo estaba muy contento, estaba decidido en decirle lo mucho que pensaba en ella, lo mucho que yahh la amaba.
Y así fue, pasaron una tarde esplendida, él le contaba su vida y ella a él.
Pero como siempre pasa y Eduardo odia tanto las despedidas. El día se había ido y era yahh muy de noche.
Fue así que sentados bajo un árbol y una luna completamente llena él le dijo lo mucho que la amaba y que si ella sentía lo mismo que no dudara en demostrarlo. Al principio ella lo dudo pero después lo acepto y se dieron el primer beso.
Esa noche se besaron tanto que ella le dijo que jamás nadie le había besado de esa manera. A la princesa le habían encantado los besos de Eduardo.
Era un 6 de mayo de 2012, desde ese día ellos empezaron una relación, sin pensar en lo que aun la vida les tenía preparado, juntos decidieron ir por la vida.
Como toda pareja nueva tenían sus peleas y sus reconciliaciones, la princesa Yanela era joven aun, mientras que el plebeyo Eduardo, era más adulto pero no tan maduro.
Eduardo quería una relación seria pero la princesa muchas veces parecía que solo jugaba.
Tuvieron peleas, también distanciamientos, pero al final siempre terminaban juntos.
Hubieron peleas terribles, mucha gente involucrada, gente que se oponía a la relación, terceros que se entrometían, pero el siempre ahí en silencio, esperando que la princesa le diera una oportunidad.
Ambos superaron momentos terribles, siempre terminaban juntos.
La familia de Eduardo, apoyaba mucho a la relación, ellos adoraban a la princesa y la respetaban y daban el lugar que ella se merecía a lado de Eduardo.
Ellos eran felices juntos, juntos hicieron miles de planes, viajar por el mundo juntos, fechas de viaje, paseos, lugares donde visitar, todo lo planeaban.
Juntos se veían felices, y a solas se juraban amor eterno, solo ellos saben el gran amor que se tenían y todo lo que entre ellos se juraban.
Tanto así que se juraron que seria para siempre.
Pero un día discutieron, fue una discusión leve pero que al pasar los días se fue creciendo por la dejadez de ambos, ella fue a buscar a Eduardo, pero Eduardo estaba muy molesto y dijo cosas para herir a la princesa.
Tonta decisión, la peor de todas, la princesa se fue herida y ya jamás volvió a verlo, Eduardo estaba arrepentido, desde ese día no había pasado ni un solo momento que él no la lloraba, ella ya no estaba con el, la habitación de Eduardo era un infierno, cada rincón le recordaba a ella, el prefería pasar su tiempo en la calle, cada segundo en casa era una agonía, no había un solo espacio en casa de Eduardo donde la princesa no había estado, Eduardo lloraba y rogaba porque un día ella apareciera de nuevo.
Eduardo fue a buscarla, la busco en todas partes, de todas las formas posibles, ya la gente se había dado cuenta de lo mal que se veía, él estaba destrozado y no pudo hallar a la princesa, y cuando la hallo ella le trato despectivamente, Eduardo se fue con la idea, porque? Si ella decía amarme, todas las parejas se dan oportunidades, todas se pelean y se reconcilian, porque Eduardo y la princesa no podían hacer eso.
Ella había decidido portarse mal, abandonarlo. Eduardo sufrió mucho, y decidió no insistirás, Eduardo se había hecho la idea que la princesa no lo quería, así pararon los días hasta que .............................


JEAO - 2012